Kévin Mendiboure tenía Catacombs bloqueada desde hace una década: ciencia ficción de horror sin financiación posible. En abril de 2026, terminó el corto con Seedance 2 y Midjourney. El proceso: 242 horas de trabajo y 3.229 generaciones de IA.

El resultado está en Netflix. Mendiboure describe el output de Seedance 2 como el primer generador que realmente parecía metraje en vivo — no render reconocible, sino material que se lee como filmado. El flujo requirió guion profesional y hojas de referencia de personajes desde múltiples ángulos.

Lo que cambia para producción de marca: la barrera de calidad cinematográfica ya no es el presupuesto. Un director de arte con criterio puede producir un spot de alta fidelidad visual sin crew ni locación.

Limitación real: 242 horas no son un atajo. La parte más importante, dice Mendiboure, sigue siendo el guion — con IA o sin ella.