Los estudios de Hollywood usan IA en postproducción de forma sistemática para pulir VFX, ajustar diálogos y corregir efectos en proyectos terminados. Solo reconocen ese uso en uno de cada cinco proyectos. El 80% restante sale sin mención en créditos.
Deadline Hollywood lo llama el modelo de la cirugía estética: práctica extendida, raramente reconocida. Un proveedor líder acredita su trabajo en el 20% de lo que completa —incluyendo un taquillazo de 2026 al que nadie nombra.
Para Pablo, el cambio concreto: el mercado de post ya no distingue entre entrega con o sin IA. La trazabilidad de herramientas desaparece. Sin créditos claros, no hay forma de saber qué tecnología actuó en qué toma.
Señal práctica: cuando negocies post-producción, pregunta qué herramientas de IA se usarán y en qué fases. La transparencia no llegará por voluntad de los estudios —habrá que pedirla en contrato.

