Young Washington, el drama histórico de Jon Erwin sobre la juventud de George Washington, llegó a cines el 3 de julio con unos 100 planos retocados con IA en producción de cine. El equipo de Wonder Project combinó Luma, Magnific y Project Nara de Amazon para resolver problemas concretos, no para generar la película entera con IA.
El caso más citado es una escena de ahogamiento: el equipo construyó una piscina real de 15 metros en Irlanda, filmó a los actores de cerca y usó IA para completar el hielo y el entorno que hubiera exigido semanas de rodaje adicional. En otro plano, dos empleados de Wonder Project se convirtieron en soldados británicos: se les grabó con ropa de calle y la IA añadió el vestuario de época y los caballos en post.
Erwin es claro sobre el orden de prioridades: rodar todo lo posible de forma real y usar la IA para ampliar el lienzo, no para sustituir el rodaje. Para producciones con presupuesto ajustado, esto convierte escenas de riesgo -agua, animales, multitudes- en planos más baratos y más seguros de ejecutar, sin depender de un estudio de VFX completo.
La limitación que el estudio no destaca: este flujo funciona con un equipo de post ya organizado, que sabe dónde meter la IA y dónde no. Para una marca sin ese criterio, el riesgo es que se note el parche digital. Antes de aplicarlo en campaña, conviene probar el mismo principio a pequeña escala: rodar el plano base real y reservar la IA solo para completar fondo o vestuario, nunca la interpretación.

