Fi, la marca de collares con GPS por satélite para perros, estrenó un anuncio que se vende con una frase directa: "es IA, pero no es AI slop". Detrás está Dolsten & Co, el estudio de Simon Dolsten.
El equipo entrenó un modelo LoRA por cada perro y consultó a especialistas en comportamiento animal para diferenciar el paso de un pastor alemán del de un husky. Sumaron grano de lente falso y temblor de cámara a mano para romper la perfección sintética que delata al vídeo IA realista.
El resultado son perros que se mueven como perros, no como esa aproximación de valle inquietante que ya reconocemos en anuncios de Facebook. La dificultad no está en el prompt: está en entrenar un modelo por sujeto, un coste que el comunicado no menciona.
Antes de vender "no es slop" como argumento, conviene mostrar el proceso: referencia de movimiento real, textura de cámara imprevisible y una auditoría por especie o personaje antes de aprobar la pieza.

