Freepik integró en Magnific el lip sync con IA de VEED, dentro de sus herramientas Video Generator y Speak. La función cambia el audio de un vídeo ya grabado y ajusta los labios de la persona que sale en pantalla, sin volver a grabar la toma.

El proceso no exige entrenar un modelo por cada rostro: la sincronización se resuelve en segundos vía API, respeta el ritmo y el tono emocional de la interpretación original, y admite planos frontales y medios sin perder naturalidad. Funciona con vídeos de hasta 4K, diez minutos y 5GB de peso.

Para producción, esto cambia el testing de ganchos publicitarios: probar un titular distinto en el primer segundo de un anuncio ya no obliga a repetir el rodaje completo. También acelera doblaje, corrección de líneas mal dichas y localización a otros idiomas, siempre que haya un único hablante activo por plano.

La propia ficha técnica marca el límite: los sonidos bilabiales como la p, la b y la m siguen siendo el punto débil, los planos de perfil pierden precisión y la herramienta no funciona con sujetos no humanos. Antes de sustituir una repetición de rodaje por esto, conviene revisar esos fonemas en el guion.

Para Pablo y Ana, la prueba lógica esta semana es un anuncio ya grabado con una línea floja: cambiar solo el audio y comparar el resultado frente al coste de una nueva sesión de grabación.