Un vídeo de IA viral corre por Instagram como un making-of real: Miami en miniatura, arrasada por una ola de doce metros. Lo publicó la cuenta wonderfulworldai el 27 de julio. En dos días: 700 millones de vistas, por delante de MrBeast.

La textura convence: grano de cine, agua con peso físico, un falso equipo rodando el plano. La etiqueta "AI info" aparece y se desvanece cada pocos segundos. La propia cuenta apunta a la empresa Higgsfield como origen.

El caso confirma algo incómodo: Instagram premia el vídeo que confunde por encima del que declara su origen. Para Ana, esto pesa justo cuando el 2 de agosto entra en vigor el etiquetado obligatorio de vídeo sintético en la UE.

El formato found-footage funciona y se produce con presupuesto bajo. La etiqueta, en cambio, debe quedar fija y legible, no intermitente. Copiar el alcance sin copiar el riesgo legal es lo único que vale la pena probar aquí.