LinkedIn empezó a probar el 2 de agosto una función para reportar contenido IA en cualquier post o comentario, conocida como AI slop. El reporte se activa desde el menú de tres puntos de cualquier publicación y queda registrado en privado.
El aviso no es público. El creador recibe una alerta confidencial en su panel de analítica indicando que su contenido se percibió como poco auténtico o con exceso de IA visible. Los datos alimentan los sistemas de detección de la plataforma.
Lo que LinkedIn no destaca en el anuncio es que, en paralelo, elimina su función Enhance your post, la que generaba contenido con IA a partir de una idea. La sustituye por una corrección ortográfica que no toca la voz del autor. La plataforma retira con una mano lo que penaliza con la otra.
Para Ana y Pablo esto es una señal de distribución, no solo de reputación. Un post marcado como IA puede perder alcance antes de que el algoritmo lo decida por otros motivos. El criterio ya no es solo si suena bien, es si lo notaría un lector que busca marcarlo.
LinkedIn no publica qué umbral de aspecto IA dispara la alerta, ni cuántos reportes hacen falta para afectar el alcance real de una cuenta. Sigue siendo una señal opaca.
Antes de programar el próximo post con asistencia de IA, léelo en voz alta y edítalo con una frase propia que no podría salir de un prompt. Es la forma más barata de no acabar en el radar de esta función.
