Nude Project alquiló un robot físico y lo sumó a su proceso creativo para el primer drop de su colección FW26. La premisa de la campaña, "Sorry, This Is AI", parte de un correo ficticio del director financiero: no hay presupuesto, así que toca usar IA. La marca lleva la broma al extremo literal.
El robot participa en el diseño de las prendas, las fotografías y la propia pieza de campaña, siempre rodeado del equipo humano. La colección convierte clichés de oficina en personajes que dan nombre a cada prenda: The Director, The Freelancer, The Chairman.
Para producción de marca, el valor no está en el robot en sí sino en el concepto: convertir una limitación de presupuesto en narrativa de campaña reconocible. Es un recurso replicable para marcas con identidad visual fuerte que quieran hablar de IA sin sonar a comunicado corporativo.
El artículo no aclara qué salió realmente de la IA y qué del equipo de diseño humano, una ambigüedad que puede jugar a favor o en contra según la marca. Antes de copiar el recurso, vale la pena decidir de antemano cuánto se quiere declarar y cuánto dejar a la broma.
