Danny Boyle confirmó el uso de IA generativa en Ink, su película sobre el nacimiento del tabloide The Sun. Lo hizo en Telluride, tras meses de rumores sobre el tema.

El uso es mínimo: unos 30 segundos en total. Anima dos fotografías antiguas —los gemelos Kray y Margaret Thatcher— y genera por CGI unos ratones que corren por la redacción del periódico.

Boyle no nombra la herramienta ni el coste. Su condición: usarla con respeto, y pagar a los actores si se les sustituye por una versión generada con IA.

No hay imagen pública del resultado ni confirmación de crédito en pantalla. Para marca, la lectura es la escala: usar IA donde aporta, sin que sostenga la historia entera.