AI-R Studio, de Pico.Love, ganó el Adathon de Higgsfield en Brandweek Atlanta: un brief, cuatro semanas, footage de IA de un tucán y un gorila en la selva.
El spot se corta a sí mismo: el director grita "¡corten, ya no quieren IA!" y cambia al gorila generado por un actor con traje, quejándose del calor. Sigue un musical con un pez que suplica en un sushi bar.
El equipo llama "prompt artists" a sus creativos híbridos. El premio, 50.000 dólares en créditos de Higgsfield, no en efectivo: el negocio real sigue siendo la plataforma.
Para Pablo, el caso expone el límite real: la broma del gorila es el diagnóstico de consistencia de personaje en vídeo IA. Antes exigía localización y attrezzo; hoy exige un guion que abrace el fallo del modelo.
