En China, producir un minuto de vídeo con IA costaba 5.000 yuanes a inicios de 2026. Hoy cuesta unos cientos. La caída no es solo de modelo: es de política industrial.

Shanghái, Pekín y Hainan subvencionan cómputo en la nube, alojamiento y acceso preferente a modelos para estudios que producen vídeo con IA. Douyin, el TikTok chino, sumó 221.900 programas generados así en el primer semestre de 2026.

'Beyond Wukong', serie íntegramente generada por IA, ya se emite en horario de máxima audiencia. El artículo no muestra ejemplos del resultado visual: la calidad real queda sin verificar.

Lo que sí es verificable es el coste. Si ese abaratamiento llega a Europa, el techo de precio de un vídeo de marca baja con él, aunque sin el mismo subsidio estatal detrás.

El vacío queda en lo legal: China exige etiquetar contenido IA, pero no tiene reglas claras de copyright para personajes o escenas generadas. Es fricción pendiente también fuera de China.

Qué vigilar: si algún estudio occidental publica un coste por minuto comparable, sin subsidio público detrás, cuando compita de verdad con este precio.