Kling AI lanzó el 16 de octubre su modelo de vídeo Kling 4.0 a nivel global, con un salto directo en consistencia de vídeo IA: hasta 30 segundos de generación nativa en un solo plano, frente a los clips cortos que obligaban a montar por fragmentos.

El modelo acepta hasta 15 referencias multimodales -imagen, vídeo y audio- y hasta 10 keyframes para fijar estados del personaje, cambios de acción y transiciones dentro de la misma secuencia. También permite extender un vídeo ya generado en vez de encadenar generaciones nuevas y perder la cara, la ropa o la cámara por el camino.

Para producción de marca esto ataca el punto doloroso real del vídeo generativo. Hasta ahora, montar una secuencia de varios segundos con el mismo personaje significaba generar, revisar y descartar tomas hasta encontrar una que no se rompiera a mitad de plano. Kling 4.0 traslada ese control al propio modelo, con cámara y acción dirigibles desde el prompt.

El anuncio no incluye precio ni disponibilidad por plan o región, y tampoco hay ejemplos de output verificados para esta versión en el momento de escribir esto -algo que conviene comprobar antes de prometerlo en una pieza de marca. La eficacia real, además, dependerá de cuánto se complique la escena: a más elementos en movimiento, más margen de que la coherencia se resienta.

Qué probar: antes de mover una producción completa a Kling 4.0, vale la pena testar una secuencia de referencia con el mismo personaje en dos o tres planos distintos y comparar la consistencia de cámara contra el flujo de trabajo actual. Si aguanta sin retoque manual, ahí hay horas de montaje que dejan de hacer falta.